¿Qué decir de las empanadas? Para mi son una de las mejores comidas que heredamos e incorporamos en nuestras mesas argentinas como una gran parte de nuestra base gastronómica y sobre todo, social.

Las empanadas unen; las comemos con las manos, tocamos las que no se vamos a comer e incluso, en general, nos sentimos con derecho a morder y abandonar las que no fueron el gusto esperado.

Pero en estos últimos años, gracias a la enorme y excelente oferta de lugares de empanadas, fuimos perdiendo el ritual más importante: la parte  social del armado de las empanadas. Ni siquiera hablo de hacer la masa, hablo de armar el relleno y preparar las empanadas en casa.

Parecemos habernos olvidado que las podíamos armar nosotros y aprovechar ese tiempo que acompaña esta ceremonia de dedos y repulgues, de vinos y picadas.

En casa, siempre que tenemos amigos de otros lugares del mundo, intentamos tener al menos una noche de ritual de empanadas.

En general, en casa somos medio conservadores con las gustos. La vida del expatriado te hace más quisquilloso cuando se trata de la comida tradicional. Sí vamos a comer empanadas tienen que ser de los gustos de la infancia: cada bocado nos tiene que llevar a algún lugar mental de muchos años atrás.

Eso no pasa con estas empanadas. Pero son una delicia para sumar a una cena con amigos. Son semi-dulzonas. Y perfectas para acompañar unos ricos quesos y fiambres. Frías quedan incluso más ricas que calientes.

Esta mezcla de ingredientes surgió gracias a la receta de un amigo cocinero que me preparó una tarta de Repollo. Todavía me acuerdo mi prejuzgue y mi idea de que iba a ser un bajón de tarta vegetariana.

Cada vez que repliqué esta mezcla en su decena de variantes ( bruschettas, acompañante de carne o pollo, tartas, etc) los invitados quedaron boquiabiertos y encantados.

Muchas veces, le sumo unas gotitas de miel sobre las empanadas antes de servirlas, prueben: les va a encantar.

Ah! El queso puede ser suplantado por tofu. Yo lo hice unas cuantas veces y solamente pierde un poco de la cremosidad, pero el sabor sale increíble. Puede ser una súper opción de sumar a los veganos a este festín al cual perdieron acceso.

Ingredientes para Dos Docenas

  • -2 Cebollas
  • -2 cucharada de Aceite de Oliva
  • -1/2 +  cucharada de Sal y Pimienta
  • -1/2 Repollo morado ( mediano)
  • -2 tazas de queso muzzarella
  • -1 taza de queso parmesano/duro ( opcional)
  • – 2 Docenas de Tapas de Empanadas

Preparación

En una sartén grande colocar las cebollas picadas ( yo las corto en rodajas y en cuartos) y una cucharada de aceite. Agregar la ½ cucharadita de sal y pimienta y dejar a fuego medio hasta que las cebollas se vean semi-caramelizadas. Agregar el repollo también cortado en rodajas finas y luego en pedazos más pequeño, y revolver. Dejar cocinar por alrededor de 15/20 minutos hasta que parezca que esta suave y bien cocido. No le pongan tapa a la sartén, pero estén atentos a que no se queme la base de la mezcla, revolviendo de vez en cuando.

Una vez hecho el repollo, agregar la mozzarella, el extra queso si es que usan, y dejar enfriar. Agregar sal/pimienta a gusto.

Para el armado e las empanadas van a necesitar un vasito con agua de la canilla. Extender las masas sobre una meza y colocar una cucharada y medio de relleno en cada disco de masa. Suavemente, unten los bordes de los discos de empanadas con la unas gotitas de agua.

Doblen los discos de las empanadas y sellen los bordes suavemente con los dedos. Para formar el repulgue, giren y doblen los bordes de las empanadas con los dedos, El repulgue es la parte que no puedo describir fácilmente, pero que la mayoría de ustedes sabrán hacer. Sino, como paso final, pueden sellar los bordes con el filo de un tenedor.


 

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